Navegando por la Salud mental como BIPOC y Migrantes de Primera Generación

Al ser un migrante de primera generación o un individuo BIPOC, navegar por la salud mental puede sentirse como caminar por una cuerda floja. Mantenemos la resiliencia de nuestros antepasados mientras llevamos el peso de las expectativas, los cambios culturales y las luchas tácitas que a menudo acompañan a nuestras identidades. La terapia puede sentirse extraña o incluso innecesaria cuando se nos ha enseñado a “seguir adelante”. Pero la verdad es que la curación no es una traición a nuestra cultura, sino un acto de reclamación.

Las Luchas Tácitas

Muchos de nosotros crecimos en hogares donde las emociones no se discutían abiertamente. La fuerza a menudo se definía por la resistencia en lugar de la vulnerabilidad. Si expresamos nuestras luchas, es posible que escuchemos: "No tuvimos tiempo para deprimirnos; Simplemente sobrevivimos. Esta mentalidad, aunque arraigada en la resiliencia, puede hacer que nos sintamos aislados, invalidados y avergonzados cuando luchamos contra la ansiedad, la depresión o el trauma.

Además, navegar por dos (o más) culturas significa cambiar constantemente de código, adaptarse a un espacio mientras se siente desconectado de otro. A menudo nos enfrentamos a preguntas como: ¿Soy lo suficientemente mexicano? ¿Soy lo suficientemente estadounidense? La presión de tener éxito y cumplir los sueños de nuestra familia al mismo tiempo que atendemos nuestras propias necesidades puede crear una carga emocional que pasa desapercibida pero que afecta profundamente nuestro bienestar.

Por qué es importante el apoyo a la salud mental

Como terapeuta bilingüe y bicultural, quiero que sepas que su salud mental es de suma importancia. Su bienestar no es una preocupación secundaria, sino una parte vital de su identidad. La terapia no se trata de arreglarte porque no estás roto(a). Se trata de crear un espacio seguro para que te entiendas a ti mismo(a), desaprendas las narrativas dañinas que puedas haber interiorizado y construyas la vida que quieres sin culpa ni vergüenza.

La terapia puede ayudarte a:

  • Aprende a establecer límites sin sentir que estás traicionando a tu familia.

  • Comprende el trauma generacional y cómo afecta tu salud mental.

  • Abraza tu identidad sin sentir que debes demostrar tu valía a nadie.

  • Encuentre formas saludables de lidiar con el estrés, la ansiedad y las dudas.

Encontrar un terapeuta que entienda

Una de las mayores preocupaciones que escucho de los clientes BIPOC y de primera generación es: ¿El terapeuta me entenderá? El miedo a ser malinterpretado o a tener que explicar matices culturales es real. Es clave encontrar un terapeuta culturalmente sintonizado(a) que comprenda el trauma de la migración, que puede incluir sentimientos de desplazamiento, pérdida y choque cultural, y que valore sus experiencias vividas. Está bien buscar a alguien que comparta o respete tus antecedentes.

Si la terapia se siente como un gran paso, recuerde que no está solo(a). Muchos otros miembros de la comunidad BIPOC y de primera generación están en este proceso contigo. Empieza poco a poco. Siga a profesionales de la salud mental en las redes sociales, lea libros que afirmen sus experiencias o hable con amigos(as) de confianza sobre el bienestar mental. La sanación es un proceso, y tienes una comunidad lista para apoyarte.

Te mereces un espacio para procesar

A mi comunidad BIPOC y de primera generación: Eres digno(a) de sanación, descanso y alegría. Tus luchas son reales, y también lo es tu capacidad para superarlas. La terapia no se trata de cambiar quién eres, sino de ayudarte a recuperar las partes de ti mismo(a) que han sido silenciadas. Si estás listo(a) para dar el siguiente paso, estoy aquí. Reserve una consulta, haz preguntas y comencemos este proceso juntos.

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